El proyecto deportivo de Chivas tomó un rumbo muy positivo desde el mercado de verano, con la llegada de Gabriel Milito y cuatro refuerzos que elevaron el nivel competitivo del plantel. De cara al Clausura 2026, la directiva rojiblanca buscó darle continuidad a esa línea de trabajo y fortalecerse en el mercado de invierno con movimientos puntuales, priorizando la calidad y el encaje futbolístico por encima de la cantidad.
En ese contexto, las incorporaciones de Brian Gutiérrez, Ángel Sepúlveda y Ricardo Marín respondieron a necesidades muy específicas del plantel, tanto en lo táctico como en lo estructural. Lo más relevante es que los tres refuerzos han demostrado desde el arranque del torneo que fueron decisiones acertadas, aportando soluciones inmediatas dentro del campo.
En lo que va del Clausura 2026, Brian Gutiérrez y Ricardo Marín ya registran una asistencia cada uno: el primero habilitó a Armando González en la Jornada 1, mientras que Marín asistió a Yael Padilla en la Jornada 2. Por su parte, aunque Ángel Sepúlveda aún no ha podido reflejar su aporte en partidos oficiales, sí lo hizo en su debut ante el Irapuato, donde colaboró con dos asistencias, dejando claras sus virtudes para el juego colectivo.
Este impacto inmediato de los recién llegados es una muestra clara de la estrategia de la directiva rojiblanca, que ha priorizado perfiles capaces de adaptarse rápidamente al estilo de juego que propone Gabriel Milito. La intención no solo es sumar desde el arranque del torneo, sino dotar a la plantilla de variantes que mantengan el nivel competitivo a lo largo de todo el Clausura 2026.
Chivas no encontró el defensa central que buscaba y por eso no fichó
El buen momento de los refuerzos también ayuda a entender por qué Chivas decidió no concretar el fichaje de un defensa central como Eduardo Águila o Víctor Guzmán. Aunque ambos son futbolistas de calidad comprobada, su perfil no encajaba del todo con lo que buscaba Gabriel Milito, y difícilmente habrían tenido el mismo impacto inmediato que Brian Gutiérrez, Ricardo Marín o Ángel Sepúlveda. Por ello, la directiva optó por no arriesgarse a pagar fichajes elevados y mantenerse fiel a un proyecto deportivo bien definido.
