Tras una extensa novela, todo indica que el mediocampista Erick Gutiérrez continuará su carrera en Toluca. Después de que los Diablos Rojos se metieran en las negociaciones y tomaran ventaja sobre Santos Laguna, el mediocampista parece tener definido su próximo destino. Sin embargo, mientras su salida de Chivas comienza a tomar forma, hay una pregunta que sigue sin respuesta en Verde Valle: ¿qué fue lo que realmente pasó para que quedara completamente fuera de los planes de Gabriel Milito?

Lo más llamativo del caso es que Erick Gutiérrez supo ser un futbolista muy importante en los inicios del ciclo de Gabriel Milito. En los primeros meses el mediocampista fue titular habitual, portó en varias ocasiones el gafete de capitán y se lo veía constantemente dialogando con el técnico durante los partidos. Incluso parecía uno de los principales referentes del entrenador dentro del campo, encargado de transmitir indicaciones y ajustes tácticos a sus compañeros.

Érick Gutiérrez fue el capitán de Chivas en aquel Clásico Nacional ante América, en el que terminó siendo su última titularidad con el Rebaño (Imago7)

El punto de quiebre parece encontrarse en la lesión que sufrió durante el Clásico Nacional ante América, partido en el que Chivas se impuso y en el que, además, el propio Guti aportó una asistencia para Roberto Alvarado. Hasta ese momento había participado regularmente y todo indicaba que seguiría siendo una pieza importante. Sin embargo, tras perderse varios encuentros por problemas físicos, regresó semanas después en un rol completamente distinto. Volvió a sumar minutos, pero siempre desde el banco de suplentes, mientras Milito consolidaba su nuevo mediocampo con Omar Govea y Fernando González.

Lo que sucedió después es lo que alimenta el misterio. A pesar de que siguió participando en algunos encuentros y llegó a tener minutos incluso en la Liguilla, nunca recuperó el protagonismo que había tenido al inicio del ciclo. Una vez concluido el torneo, la decisión fue todavía más drástica: el Guti dejó de formar parte de los planes deportivos y pasó a entrenar con Tapatío luego de que no se le encontrara acomodo en el mercado.

Desde entonces, ni el club ni los protagonistas ofrecieron una explicación pública que permitiera entender cómo un jugador que parecía indispensable terminó convirtiéndose en un descarte del proyecto. Lo más curioso es que nunca trascendió una versión clara de los hechos. No hubo declaraciones públicas, reportes contundentes ni explicaciones oficiales que permitieran entender el motivo de una decisión tan drástica. A diferencia de otros casos que suelen filtrarse rápidamente, la situación del Guti quedó envuelta en un hermetismo poco habitual dentro de Chivas.

Érick Gutiérrez mantiene contacto con la plantilla de Chivas

La incertidumbre se hizo todavía mayor porque el mediocampista jamás dio señales públicas de ruptura con el grupo. En redes sociales continuó mostrando cercanía con varios compañeros, quienes frecuentemente interactúan con él, comparten momentos personales y mantienen una relación que aparenta ser normal. Tampoco surgieron indicios de conflictos internos o problemas de disciplina que permitieran explicar por qué dejó de ser considerado por el cuerpo técnico.

Durante meses hubo quienes pensaron que una necesidad deportiva, las ausencias por convocatorias o simplemente el paso del tiempo podían abrirle nuevamente una puerta. Eso nunca ocurrió. Érick Gutiérrez siguió entrenando con profesionalismo mientras esperaba una oportunidad que no llegó. Ahora, con Toluca cada vez más cerca de quedarse con sus servicios, su ciclo en Chivas parece llegar al final. Y aunque el mercado está a punto de resolver dónde jugará la próxima temporada, probablemente seguirá pendiente la misma pregunta que muchos aficionados se hacen desde hace meses: qué fue lo que ocurrió para que un futbolista de su trayectoria quedara completamente borrado del proyecto rojiblanco.