A pesar de la victoria ante Mazatlán, que consolidó el arranque perfecto de Chivas con cinco triunfos en cinco partidos del Clausura 2026, en el entorno rojiblanco predominó la preocupación. La lesión de Luis Romo encendió todas las alarmas, sobre todo porque el defensor salió visiblemente afectado y con problemas para caminar con normalidad.
Si bien es evidente que nadie podía prever que el capitán y líder de la defensa sufriría una lesión, también han surgido cuestionamientos sobre si esta situación pudo haberse evitado. Romo venía acumulando una carga importante de minutos prácticamente sin descanso, un factor que ahora se pone bajo la lupa tras lo ocurrido en Mazatlán.
El defensor rojiblanco completó el 100% de los minutos disputados en el torneo, incluso después de una doble jornada y de su participación con la Selección Mexicana. Además, cuando se lesionó, ya no había cambios disponibles, por lo que tuvo que terminar el partido. Con este panorama, se puede interpretar que Gabriel Milito pudo haber hecho rotaciones en algún partido, sobre todo considerando que sí contaba con opciones en el banquillo para darle descanso a sus jugadores clave.
De cara al Clásico Nacional, todo apunta a que Diego Campillo tomará el lugar de Romo, luego de haber sido suplente tras recuperarse de una fractura. En retrospectiva, si Milito hubiera rotado durante la doble jornada o tras la Fecha FIFA, Chivas habría tenido variantes más frescas para prevenir una sobrecarga que ahora se traduce un cambio obligado causado por una baja delicada que podría durar un mes o más.
José Castillo y Daniel Aguirre también han jugado prácticamente todos los minutos y salieron con molestias
La alarma no se limita únicamente a Luis Romo. José Castillo y Daniel Aguirre también abandonaron el partido con molestias físicas, lo que pone en evidencia la carga acumulada en la zaga rojiblanca. Castillo había disputado 441 de 450 minutos posibles antes de salir de cambio por primera vez anoche, mientras que Aguirre suma 404 minutos jugados, cerca del 90% del total. Con este escenario, queda claro que la defensa de Chivas prácticamente no ha tenido descanso en el Clausura 2026, algo que ya empezaría a tener consecuencias físicas.
