Gabriel Milito ha demostrado desde su llegada a Chivas que es un entrenador completamente fiel a sus ideas, algo que se refleja tanto en su estilo de juego como en las alineaciones que presenta cada jornada. Varios futbolistas se han convertido en piezas prácticamente inamovibles para el estratega argentino, pero uno de los casos que más debate genera entre la afición es el de Fernando González, quien muy pocas veces ha salido del once inicial desde que comenzó esta nueva etapa del Guadalajara.

Esa situación ha provocado innumerables discusiones entre los aficionados rojiblancos. Mientras Gabriel Milito y varios integrantes del plantel han respaldado públicamente el trabajo del Oso González, un sector importante de la afición considera que sus actuaciones no justifican tanta confianza. Las principales críticas apuntan a que es un mediocampista con poca participación ofensiva y un ritmo de juego que muchos consideran lento, especialmente en un equipo que busca atacar constantemente.

Sin embargo, la explicación de por qué Fernando González es tan importante para Gabriel Milito existe desde mucho antes de que ambos coincidieran en Chivas. Cuando dirigía a Argentinos Junios, el técnico argentino explicó en una entrevista que, por encima de las cualidades técnicas, su prioridad es contar con futbolistas que tengan una extraordinaria comprensión del juego, capaces de interpretar cada situación dentro del campo y tomar la mejor decisión en función de las necesidades del equipo.

“El futbol actual requiere para mí mucho de la interpretacion y de la inteligencia del futbolista. A mí no me sirve un jugador que técnicamente sea 10 puntos, pero que no comprenda. Prefiero a un jugador de seis puntos, pero que comprenda y tenga mucha mentalidad ganadora, que entienda a qué queremos jugar,” explicó Milito hace años.

Esa descripción parece encajar perfectamente con Fernando González. Si bien no destaca por ser el jugador más vistoso o técnico del plantel, su lectura de juego, sus posicionamientos y la forma en que interpreta las jugadas defensivas son cualidades que Milito valora enormemente. Muchas de las acciones que realiza pasan desapercibidas para el espectador, pero terminan siendo fundamentales para mantener el equilibrio del equipo cuando el Guadalajara adelanta líneas para atacar.

“Tenemos que saber si ellos atacan, cómo quedamos protegidos ante la pérdida (si atacamos todos). ¿Cómo soluciono este contragolpe? El problema no es que ataque el stopper, el problema es que ataquen del otro lado el carrilero y el interior, los dos al mismo tiempo, porque quedamos desprotegidos. Y en ese despeje, necesitamos tener a un tipo ahí para sostener nuestro ataque, que no nos hagan un contragolpe y seguir atacando”, explicó en entrevista.

Incluso en otra entrevista, Gabriel Milito explicó cuáles son las funciones ideales que debe cumplir un pivote dentro de su sistema. El entrenador señaló la importancia de ocupar correctamente los espacios cuando el resto del equipo se incorpora al ataque y de proteger las transiciones defensivas, una responsabilidad clave en el modelo de juego ofensivo que busca imponer en Chivas. Precisamente esas características son las que el estratega parece encontrar de forma constante en Fernando González.

El Apertura 2026 puede ser el torneo de mayor competencia para Fernando González desde la llegada de Gabriel Milito

Aun así, el Apertura 2026 también promete ser el torneo más exigente para Fernando González desde que Gabriel Milito llegó al Guadalajara. El regreso de Luis Gabriel Rey, sumado al gran nivel que ha mostrado Samir Inda con la Selección Mexicana Sub-20, incrementa considerablemente la competencia por el puesto. Si ambos logran demostrar esa inteligencia táctica y comprensión del juego que tanto valora el entrenador argentino, el Oso tendrá que mantener un nivel muy alto en cada entrenamiento y cada partido para conservar su lugar en el once titular.