Armando González ha sido uno de los delanteros mexicanos con mejor rendimiento en el último año futbolístico, situación que inevitablemente lo colocó en la conversación rumbo al Mundial 2026. Su explosión goleadora y regularidad con Chivas provocaron que su nombre apareciera de forma repentina entre los posibles convocados de Javier Aguirre. Sin embargo, la competencia interna en la delantera del Tri es una de las más cerradas del plantel, lo que complica cualquier proyección definitiva.

Actualmente, los atacantes mexicanos que compiten por un lugar en la Copa del Mundo son Raúl Jiménez, Santiago Giménez, Germán Berterame y Julián Quiñones, además del propio González. Durante varios meses, debido a la lesión de Santiago, los llamados habituales fueron Raúl, la Hormiga y Berterame, un escenario que parecía modificarse tras la salida de este último al Inter de Miami, movimiento que generó dudas sobre su continuidad en selección.

Con su llegada a la MLS, Berterame perdería cerca de un mes de actividad oficial por el calendario del torneo estadounidense y, además, dejaría de estar disponible para microciclos o convocatorias extraordinarias fuera de Fecha FIFA. No obstante, el propio delantero reveló que su traspaso se concretó con el visto bueno de Javier Aguirre, con quien habría pactado que, si mantenía su nivel competitivo, su lugar en el Mundial no correría riesgo. Esa conversación cambia el panorama de la pelea por los boletos.

Si Berterame mantiene respaldo directo del seleccionador, sumado al regreso de Santiago Giménez y al sólido momento de Julián Quiñones, el margen para Armando González se reduce considerablemente. Históricamente, cuando se juega con un solo centro delantero, los técnicos suelen convocar tres centros delanteros; llevar cuatro o incluso cinco sería atípico. En consecuencia, Aguirre tendrá que definir a quién descarta, y hoy la competencia luce más cerrada que nunca.

¿Que vaya al Mundial o que se quede para Liguilla? Lo que le conviene más a Chivas con la Hormiga

La decisión de Javier Aguirre de convocar a futbolistas de Liga MX justo cuando arranca la Liguilla ha encendido alertas en Verde Valle. Chivas podría perder piezas clave en plena fase eliminatoria, y el caso de Armando González es especialmente sensible. Desde una perspectiva institucional, ambos escenarios tienen aristas positivas: si no es convocado, el Guadalajara contaría con su goleador para la Liguilla; si asiste al Mundial, su proyección internacional podría facilitar una venta a Europa mediante el pago de su cláusula de rescisión, impulsando tanto el proyecto deportivo como el financiero del club. En cualquier caso, el desenlace impactará directamente en el futuro inmediato del Rebaño.