El partido entre Chivas y Tigres tuvo un antes y un después con la expulsión de Juan Brunetta, quien, de manera inesperada y en una jugada que no representaba un peligro importante, cometió un planchazo sobre Leonel Calderón. La acción ocurrió apenas unos segundos antes de que terminara el primer tiempo y terminó condicionando el encuentro para el conjunto felino, pues dejó a Tigres no solo con un hombre menos durante toda la segunda mitad, sino también sin su jugador más peligroso.
A pesar de que la falta parecía merecedora de tarjeta roja y de que el árbitro se encontraba a pocos metros de la acción, Víctor Manuel Vucetich explotó contra el cuerpo arbitral y exigió que revisaran la jugada en el VAR. El entrenador de Tigres se enganchó con los silbantes para reclamar la decisión, aunque el propio Brunetta no mostró una protesta importante tras recibir la expulsión. La reacción de Vucetich convirtió la decisión arbitral en uno de los principales temas de discusión después de un encuentro en el que su equipo tuvo que afrontar buena parte del partido en inferioridad numérica.
La inconformidad del técnico no terminó con el silbatazo final, pues también arremetió contra el arbitraje durante la conferencia de prensa. Sin embargo, su defensa del futbolista argentino comenzó con una declaración que llamó la atención: el propio Vucetich reconoció que no había visto la repetición de la jugada, aunque consideraba que, desde el ángulo en el que se encontraba, no había existido una falta que justificara la expulsión. El entrenador cuestionó una decisión sin haber revisado nuevamente la acción, lo que debilitó sus argumentos al momento de explicar su postura.
Vucetich también argumentó que su percepción sobre Brunetta y su comportamiento a lo largo de su carrera lo llevaba a pensar que el mediocampista únicamente había intentado sacar el balón de entre las piernas de Leonel Calderón. Además, se mostró molesto porque la jugada no fue revisada en el VAR, al considerar que este tipo de intervenciones permiten a los árbitros detectar detalles que pudieron pasar inadvertidos en un primer momento. El estratega felino insistió en que la tecnología debía utilizarse para revisar la acción, pese a que el árbitro había observado la jugada desde una posición cercana.
“La acción no la he visto todavía. La analizaré después y ahí tomaré decisión. Yo lo que veo, por la conducta que siempre ha tenido Juan Brunetta, trata de sacar la pelota por en medio de las piernas y justo es ahí donde se comete la acción. A lo mejor, por querer arrancar la pelota hacia el campo para para quedarse con el balón y poder atacar, se hace la acción que se marca lo que es la expulsión”, explicó Vucetich en conferencia de prensa.
Encuesta ¿Fue justa la expulsión de Juan Brunetta por su falta a Leonel Calderón?
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El resultado dejó mucho que desear para el Guadalajara, que controló buena parte del encuentro, especialmente después de la expulsión de Brunetta, pero no consiguió capitalizar esa ventaja como esperaba. Sin embargo, aunque Chivas ha sufrido decisiones arbitrales polémicas en torneos recientes, algunas de las cuales incluso marcaron su eliminación en semifinales, la acción de este sábado fue distinta: la expulsión del argentino estuvo justificada por la naturaleza de la entrada. Reclamar una decisión arbitral es parte del futbol, pero eso no significa que todas las quejas tengan fundamento.
Gabriel Milito ha puesto el ejemplo al negarse a hablar del arbitraje contra Chivas
En distintas ocasiones, Chivas ha sido perjudicado por decisiones arbitrales que generaron fuertes cuestionamientos, pero Gabriel Milito ha optado por evitar los ataques directos contra los silbantes y no utilizar sus decisiones como pretexto para explicar los resultados del equipo. El entrenador rojiblanco ha mantenido esa postura incluso en momentos complicados, cuando habría tenido argumentos para expresar su inconformidad, poniendo el foco en el rendimiento de su equipo y en asumir la responsabilidad por los resultados, una actitud que contrasta con las quejas de otros entrenadores, especialmente cuando las decisiones arbitrales son correctas.
