El Estadio Jalisco fue escenario de otro capítulo vibrante del Clásico Tapatío. Las Chivas de Guadalajara se llevaron una victoria muy celebrada por 2-1 ante Atlas en la Jornada 10 del Clausura 2026, en un partido intenso, con polémicas, dos penales y una remontada que encendió a la afición rojiblanca.
El Rebaño tuvo que remar desde atrás. Atlas se adelantó en el marcador, pero el equipo dirigido por Gabriel Milito reaccionó con carácter para darle vuelta al resultado. Primero apareció Armando González para marcar el empate, y en la recta final Ángel Sepúlveda convirtió el penal que terminó sellando el triunfo rojiblanco en el Jalisco.
Mientras los futbolistas celebraban dentro del campo, hubo una escena que muchos no alcanzaron a ver en la transmisión. Apenas terminó el partido, Milito se acercó primero a saludar con deportividad a su colega Diego Cocca. Acto seguido, el técnico argentino dejó ver toda su emoción tras volver a la victoria y consolidarse en los primeros puestos de la tabla de posiciones.
Con una sonrisa amplia en su rostro, Milito corrió hacia su banca como un niño tras saludar a Cocca; el DT rojiblanco chocó la mano con cada integrante de su cuerpo técnico con un entusiasmo contagioso y luego levantó los brazos en dirección al sector donde se encontraba la afición rojiblanca. Fue un gesto de desahogo y complicidad con los seguidores del Guadalajara antes de meterse en el túnel rumbo a los vestidores.
Milito cree que la victoria de Chivas fue merecida
Más tarde, en conferencia de prensa, el entrenador explicó por qué valoró especialmente el resultado. “A veces sale mejor, a veces peor, podes ganar o perder, pero el equipo me gustó. Me gustó cómo compitió el Clásico y a partir de esa manera de competir y de jugar creo que alcanzamos un resultado merecido”, expresó el estratega rojiblanco tras una noche que terminó con festejo completo para el Rebaño.
