La gran decisión de Javier Aguirre en la delantera de la Selección Mexicana rumbo al Mundial 2026 parece centrarse entre Armando González y Germán Berterame. Diversos reportes apuntan a que el técnico nacional tendría cierta preferencia por el atacante del Inter Miami, lo que podría dejar fuera a La Hormiga a pesar del extraordinario nivel que ha mostrado con Chivas en los últimos meses.
Optar por Berterame en lugar de González podría representar un error importante en términos deportivos, especialmente si se analizan los números recientes. Desde su llegada a la MLS, el delantero ha disputado 10 partidos entre distintas competencias y apenas ha marcado un gol, el cual fue ante el Barcelona de Guayaquil, dejando dudas sobre su ritmo competitivo y su impacto ofensivo tras salir de la Liga MX.
En contraste, Armando González se mantiene como uno de los delanteros más en forma del fútbol mexicano, liderando la tabla de goleo junto a Joao Pedro con 10 anotaciones en 12 partidos. Esta regularidad refuerza su perfil como un atacante confiable y en pleno pico de rendimiento, justo a menos de 80 días del inicio de la Copa del Mundo.
Además, hay un factor estratégico que podría pesar en la decisión: al no estar en la Liga MX, Berterame no podría integrarse a la convocatoria extraordinaria previa al Mundial. Esto implicaría que, en caso de no llamar a González, Aguirre no tendría a ningún centro delantero disponible durante ese periodo de trabajo en el CAR, considerando que Raúl Jiménez y Santiago Giménez militan en Europa, lo que complicaría seriamente la planeación táctica del equipo.
Armando González entró de cambio en los dos partidos de la Fecha FIFA, Berterame solo en uno
Otro indicio que podría inclinar la balanza a favor de Armando González es su participación en la reciente Fecha FIFA. El delantero de Chivas tuvo minutos en ambos encuentros, jugando 12 minutos ante Portugal y 22 frente a Bélgica, lo que demuestra que se mantiene dentro de la rotación del equipo.
Por su parte, Germán Berterame solo vio acción en uno de los partidos, disputando media hora contra Portugal, pero sin participación ante Bélgica, una diferencia que, aunque sutil, podría ser una señal importante sobre la consideración actual de cada uno en el proceso.
