La actividad del Mundial 2026 llegó oficialmente a su fin en el Estadio Akron. La casa de Chivas fue una de las sedes elegidas por la FIFA para albergar encuentros de la fase de grupos y durante varias semanas recibió a miles de aficionados de distintas partes del planeta. Sin embargo, más allá de los resultados deportivos, el inmueble rojiblanco se convirtió en uno de los grandes protagonistas del torneo por las reacciones que generó entre periodistas, creadores de contenido y aficionados internacionales.

A lo largo de la Copa del Mundo, el Akron recibió cuatro partidos: Corea del Sur contra República Checa, México frente a Corea del Sur, Colombia contra Congo y España frente a Uruguay. Con este último compromiso, concluyó la participación de Guadalajara como sede mundialista, ya que la ciudad no fue incluida dentro del calendario de las rondas eliminatorias.

Las imágenes del estadio comenzaron a viralizarse en redes sociales gracias a su particular diseño arquitectónico. Construido sobre una colina artificial y con una estructura que se integra al paisaje, el inmueble llamó la atención de visitantes que no conocían de cerca la casa del Guadalajara. Varios usuarios extranjeros llegaron incluso a calificarlo como uno de los estadios más impresionantes de toda la Copa del Mundo.

Entre las publicaciones que más repercusión generaron destacó la del periodista Franklin Leonard, quien aseguró que le alegraba ver cómo la gente apreciaba “la belleza singular” del estadio. El periodista español Lluís Bou Morera lo describió como uno de los recintos “más bonitos y extraños” que ha visto en su vida, mientras que otros aficionados internacionales lo calificaron como el estadio más hermoso del Mundial e incluso uno de los más espectaculares del planeta.

El sueño cumplido de Jorge Vergara

Todo esto representa una especie de reivindicación para un proyecto que durante años fue considerado una apuesta arriesgada. Cuando Jorge Vergara impulsó la construcción del entonces llamado Estadio Chivas, buscaba crear un recinto diferente a cualquier otro en México y capaz de convertirse en un símbolo arquitectónico de Guadalajara. Más de una década después de su inauguración, y tras recibir una Copa del Mundo, el Akron parece haber cumplido aquel objetivo: convertirse en una de las imágenes más reconocibles del futbol mexicano ante los ojos del mundo.