Mientras Chivas y Atlas se preparan para escribir un nuevo capítulo del Clásico Tapatío, existe una historia poco conocida que conecta a dos de los protagonistas que estarán involucrados en el duelo. Gabriel Milito, entrenador del Rebaño, y Andoni Zubizarreta, recientemente incorporado como Director Deportivo de los Zorros, compartieron una etapa en el Barcelona que terminó marcando el final de la carrera europea del argentino.

Aunque muchas veces se habla de ellos como dos hombres con pasado blaugrana, la coincidencia entre ambos fue relativamente breve. Milito formó parte del Barcelona entre 2007 y 2011, mientras que Zubizarreta asumió como director deportivo en julio de 2010. Sin embargo, fue justamente durante esa temporada cuando sus caminos se cruzaron de manera más directa.

Zubizarreta fue Director Deportivo del Barcelona entre 2010 y 2015 (Getty Images)

Por entonces, el defensor argentino atravesaba el tramo final de su ciclo en Barcelona. Después de superar graves problemas físicos y perder protagonismo dentro del equipo de Pep Guardiola, comenzaron a surgir rumores sobre una posible salida para encontrar más minutos. De hecho, en enero de 2011 se especuló con un posible traspaso al Málaga, una situación que fue gestionada directamente por Zubizarreta desde la dirección deportiva del club.

El propio Guardiola llegó a revelar públicamente que fue Zubizarreta quien le explicó la situación de Milito y sus deseos de buscar continuidad. Finalmente, el movimiento no se concretó en aquel mercado, pero apenas unos meses después Barcelona y el futbolista alcanzaron un acuerdo para rescindir el último año de contrato que todavía los unía. El club le otorgó la carta de libertad y el argentino pudo regresar a Independiente, cerrando así una etapa en la que conquistó múltiples títulos, incluidas dos Champions League.

Milito y Zubizarreta se reencontrarán en el Clásico Tapatío

Quince años después, ambos vuelven a encontrarse en el futbol. Milito lo hace como entrenador de Chivas, mientras que Zubizarreta afronta el desafío de liderar el proyecto deportivo de Atlas. Ya no compartirán escudo ni objetivos comunes. Esta vez estarán en bandos opuestos de una de las rivalidades más importantes de México, un detalle que añade un curioso capítulo a una relación que comenzó en los pasillos del Camp Nou y que ahora tendrá continuidad en el Clásico Tapatío.