Chivas se encuentra en el tercer lugar de la Tabla General del Apertura 2026, una posición bastante positiva que demuestra que, a pesar de los altibajos en sus resultados, el Guadalajara sigue siendo uno de los principales contendientes al campeonato. Sin embargo, el equipo de Gabriel Milito todavía tiene varios aspectos por mejorar antes de la Liguilla, especialmente en el funcionamiento ofensivo. Y es que, aunque el Rebaño Sagrado ha conseguido mantenerse entre los primeros lugares gracias a su solidez defensiva, la falta de contundencia y generación de oportunidades continúa siendo su mayor preocupación.
Los números reflejan perfectamente este contraste, pues Chivas presume la mejor defensa del campeonato con solamente 12 goles recibidos, pero está muy lejos de tener el ataque más efectivo. El Guadalajara apenas ha conseguido marcar 21 anotaciones, una cifra que incluso es superada por equipos que están fuera de los puestos de Liguilla, como Pachuca, y otros que se encuentran mucho más abajo en la clasificación, como Monterrey y Tijuana. Esta situación ha provocado que la directiva rojiblanca ya esté trabajando en la búsqueda de un nuevo centro delantero para el Clausura 2027, aunque el problema ofensivo podría ser mucho más profundo.
Y es que existe un aspecto del funcionamiento colectivo que cambió considerablemente respecto al torneo anterior y que podría explicar parte de la caída en las oportunidades generadas: la participación ofensiva de los defensores. De acuerdo con datos de la plataforma especializada Impect, el Guadalajara terminó el campeonato pasado como el tercer mejor equipo de la Liga MX en esta métrica, demostrando que sus zagueros tenían un papel fundamental en la construcción de los ataques. Sin embargo, durante el Apertura 2026 la situación cambió radicalmente, pues Chivas cayó hasta el lugar 15 de 18 equipos en esta clasificación.
Lo interesante es que esta estadística no solamente considera los remates o las asistencias de los defensores, sino también otras acciones fundamentales, como recuperar balones en zonas avanzadas y participar en jugadas que generan peligro. Durante el torneo anterior era habitual observar a Daniel Aguirre, Bryan González, Luis Romo y Diego Campillo incorporándose al ataque o recuperando la posesión lejos de su propia portería. Sin embargo, las constantes lesiones y algunos ajustes en el funcionamiento del equipo han reducido considerablemente esa participación, provocando que el Guadalajara pierda una herramienta importante para generar oportunidades de gol.
Esta situación resulta especialmente preocupante porque el sistema de Gabriel Milito se basa precisamente en un funcionamiento colectivo en el que todos los jugadores deben participar tanto en ataque como en defensa. Por eso, la incorporación de los defensores a las jugadas ofensivas es fundamental para que Chivas pueda imponer condiciones y encontrar espacios frente a rivales que se repliegan. Con la Liguilla cada vez más cerca, el entrenador argentino tendrá que trabajar para recuperar esa dinámica, especialmente ahora que varios lesionados están próximos a regresar, pues corregir estos detalles podría marcar una enorme diferencia en los partidos decisivos.
Las intervenciones ofensivas de defensas pueden ser claves para ganar partidos
La importancia de este aspecto también queda reflejada en los datos compartidos por Impect, plataforma que señala que el 70% de los equipos que consiguen mejores registros en intervenciones ofensivas de sus defensores terminan ganando sus partidos. Aunque esta relación estadística no significa que dichas acciones garanticen una victoria, sí demuestra lo importante que puede ser contar con zagueros capaces de recuperar balones en campo contrario y participar activamente en la generación de peligro. Por eso, Gabriel Milito necesita recuperar cuanto antes esa fortaleza del Guadalajara, pues en una Liguilla donde los encuentros suelen definirse por pequeños detalles, la aportación ofensiva de sus defensores podría convertirse en la diferencia entre avanzar o quedar eliminado.
