Las llegadas de Kevin Castañeda y Jordan Carrillo plantean preguntas interesantes en Chivas. Ambos fichajes son son futbolistas que se sienten cómodos detrás del delantero, con libertad para asociarse, conducir y generar ventajas en los últimos metros. A simple vista, resulta llamativo que el Guadalajara haya invertido en dos jugadores de características similares cuando ya cuenta con nombres como Roberto Alvarado y Efraín Álvarez para ocupar zonas parecidas del campo.

Por supuesto, sólo Gabriel Milito sabe exactamente qué pretende hacer con estas incorporaciones. Sin embargo, los perfiles elegidos permiten intuir algunas de las ideas que podrían estar detrás de la planificación deportiva del Guadalajara para el Apertura 2026.

Más variantes para un entrenador que modifica constantemente

Uno de los rasgos más visibles de Milito desde su llegada a Chivas ha sido su flexibilidad táctica. A diferencia de otros entrenadores que se aferran a una estructura fija, el argentino suele introducir modificaciones de un partido a otro e incluso durante los encuentros. En distintos momentos se le ha visto utilizar dos delanteros, poblar el mediocampo con un hombre más, jugar con uno o dos mediapuntas, variar los mecanismos de amplitud e incluso alternar entre línea de tres centrales y defensa de cuatro.

Dentro de esa lógica, las llegadas de Castañeda y Carrillo parece responder a la intención de ampliar todavía más el abanico de recursos disponibles. No necesariamente se trata de encontrarles un lugar fijo en el once titular, sino de sumar futbolistas capaces de ofrecer soluciones en distintos momentos de la temporada.

Más calidad en el tercio final

Otra lectura posible tiene que ver con la profundidad de plantilla. Chivas sufrió especialmente durante algunos tramos del semestre cuando tuvo que afrontar ausencias importantes o buscar alternativas desde el banco de suplentes. En ese contexto, la diferencia entre contar con jóvenes todavía en proceso de consolidación y futbolistas ya probados en Liga MX puede ser significativa. Kevin Castañeda llega después de una etapa de crecimiento constante en Tijuana, donde se consolidó como uno de los jugadores más creativos del equipo gracias a su golpeo de balón, capacidad de asociación y facilidad para participar en jugadas de gol.

Jordan Carrillo, por su parte, aporta un perfil distinto pero igualmente atractivo para el modelo de Milito. Se trata de un jugador que disfruta tener contacto permanente con el balón, que entiende bien los espacios interiores, que combina con naturalidad en corto y que puede acelerar ataques a través de la técnica y la movilidad. Son características que encajan con la idea de un equipo que busca dominar la posesión y generar ventajas mediante asociaciones constantes.

Prepararse para cualquier escenario en el mercado

Tampoco puede descartarse que Chivas esté pensando más allá del presente inmediato. Durante las últimas semanas han existido rumores alrededor de varios futbolistas importantes de la plantilla y el mercado suele presentar oportunidades difíciles de prever. Armando González, Roberto Alvarado o Brian Gutiérrez son algunos de los nombres que han despertado interés en distintos momentos. Aunque ninguna salida parece inminente, reforzar el plantel antes de que aparezcan posibles ofertas también forma parte de una planificación responsable. En ese sentido, la incorporación de talento ofensivo no sólo fortalece el equipoactual, sino que permite al club afrontar cualquier eventualidad con mayores garantías.

Chivas sabe que puede recibir ofertas por algunas de sus principales figuras (Imago7)

Una competencia interna más exigente

Quizá la consecuencia más inmediata de estos movimientos sea el aumento de la competencia dentro del plantel. Milito contará con más alternativas para construir el mediocampo y la zona ofensiva, pudiendo combinar distintos perfiles según las necesidades del partido. Alvarado, Efraín, Santiago Sandoval, Brian Gutiérrez, Omar Govea, Rubén González, Kevin Castañeda y Jordan Carrillo ofrecen características diferentes y abren la puerta a múltiples configuraciones tácticas. Algunas más verticales, otras más asociativas y otras con mayor presencia física.

Llevar de a poco a Santi Sandoval

Esa competencia también puede beneficiar a jóvenes como Santiago Sandoval. El mediocampista de 18 años dejó sensaciones muy positivas durante la Liguilla, pero cargar sobre sus hombros demasiada responsabilidad a una edad tan temprana podría resultar contraproducente. Con más futbolistas capaces de asumir protagonismo, Chivas tendrá la posibilidad de gestionar mejor los procesos de crecimiento de sus canteranos.

  • En definitiva, más allá de los nombres propios, los fichajes de Kevin Castañeda y Jordan Carrillo parecen apuntar en una dirección clara: darle a Gabriel Milito más herramientas para construir un equipo flexible, competitivo y capaz de encontrar soluciones distintas según lo exija cada partido.