En el último año, Chivas puso en marcha un proyecto que luce cada vez más ambicioso con la llegada de Gabriel Milito al banquillo y una serie de incorporaciones que rápidamente se ganaron un lugar importante dentro del equipo. Varios de esos refuerzos se convirtieron en titulares habituales y ahora, con las inminentes llegadas de Jordan Carrillo y Kevin Castañeda, todo parece indicar que la directiva rojiblanca tiene perfectamente definido el rumbo que quiere seguir en los próximos años.

Y es que, dejando de lado algunas excepciones muy puntuales, la mayoría de los futbolistas que Chivas ha incorporado recientemente tienen menos de 26 años. Esta tendencia deja ver una estrategia clara: construir un plantel que no solo sea competitivo en el presente, sino que también pueda mantenerse junto durante varios años, creciendo futbolística y colectivamente con el paso del tiempo.

Para el Apertura 2025 llegaron jugadores como Efraín Álvarez (23 años), Bryan González (22), Diego Campillo (23) y Richard Ledezma (24), todos ellos dentro de un rango de edad ideal para seguir desarrollándose. Posteriormente, para el Clausura 2026 apareció una excepción importante con Ángel Sepúlveda (34 años), un futbolista que además de aportar dentro del campo también cumple un rol de liderazgo y mentoría. Sin embargo, el resto de las incorporaciones mantuvieron la misma línea de juventud, con Jonathan Pérez (23 años) y Brian Gutiérrez (22) sumándose al proyecto.

Brian Gutiérrez llegó a Chivas con 22 años.

Ahora, esa filosofía vuelve a repetirse con Jordan Carrillo, de 24 años, y Kevin Castañeda, de 26, dos futbolistas que todavía tienen margen para crecer y que podrían formar parte de la base del equipo durante varios torneos. Todo esto apunta a que el objetivo del Guadalajara no es únicamente competir por títulos de manera inmediata, sino construir una plantilla capaz de mantenerse protagonista durante mucho tiempo y consolidar un ciclo exitoso que trascienda generaciones.

A los fichajes jóvenes se les suman los canteranos de Chivas

Si a esta política de fichajes se le agrega el talento surgido de Verde Valle, el panorama para Chivas luce todavía más prometedor. Futbolistas como Santiago Sandoval (18 años), Hugo Camberos (19), Armando González (23) y Raúl Rangel (26) ya han demostrado que tienen condiciones para convertirse en referentes del club. Si el Guadalajara logra mantener buena parte de este núcleo y evitar una salida masiva hacia Europa en los próximos años, podría formar una base sólida capaz de competir constantemente por campeonatos y, por qué no, acercarse a una nueva época dorada que recuerde a los mejores momentos en la historia rojiblanca.