La imagen de Raúl Rangel abrazado al balón después de una doble atajada decisiva frente a Corea del Sur ya forma parte de los momentos más recordados de México en el Mundial 2026. Cuando el partido se terminaba y el triunfo estaba en riesgo, el portero de Chivas apareció para sostener la victoria que aseguró la clasificación del Tri. Sin embargo, para entender cómo llegó a ese momento, también hay que mirar muchos años hacia atrás.
Mucho antes de defender la portería de la Selección Mexicana, el Tala supo trabajar desde muy niño para ayudar a su familia. Según reveló el documental ‘Raíces’ de Mediotiempo, consiguió su primer empleo con apenas 10 años en la panadería La Reja, en Ciudad Guzmán. Sus primeras tareas consistían en barrer el local y lavar los utensilios utilizados para hornear, aunque con el tiempo también aprendió a amasar y preparar pan dulce. Entre bromas, algunos de quienes lo conocieron aseguran que aquellas jornadas ayudaron a formar las enormes manos que hoy le permiten destacar como arquero.
La situación económica en casa no era sencilla. Ante la ausencia de su padre, Raúl asumió responsabilidades desde muy pequeño. Hubo ocasiones en las que llegaba a la escuela sin dinero para comprar su almuerzo y debía pedir ayuda para poder comer durante el recreo. Mientras otros niños disfrutaban de una infancia más tranquila, él alternaba los estudios con distintas actividades para generar ingresos.
La panadería tampoco fue su único trabajo. Durante su adolescencia pasó por una carnicería, repartió productos, acompañó a su abuelo a vender cocos e incluso ayudó a fabricar ladrillos. El dinero escaseaba y, según recuerdan sus familiares, hubo momentos en los que apenas contaba con un par de tenis. Aun así, quienes lo acompañaron en ese proceso destacan que nunca se rindió ni permitió que las dificultades cambiaran su forma de ser.
Esa mentalidad también apareció cuando llegó la oportunidad de ingresar a Chivas. A los 17 años recibió la noticia de que permanecería en la Casa Club de Verde Valle para continuar su desarrollo como futbolista. El viaje desde Ciudad Guzmán estuvo lejos de ser lujoso: se marchó acompañado únicamente por una cobija de Chivas, una almohada y una pequeña maleta. Era todo lo que tenía, pero también todo lo que necesitaba para perseguir su sueño.
Quizás por todo esto es que la presión de un Mundial parece afectarlo menos que a otros. Después de una infancia marcada por el trabajo, las carencias y los sacrificios, una doble atajada en el Estadio Akron, donde contó con el apoyo de su familia, parece apenas un nuevo desafío en una historia que siempre estuvo construida a base de esfuerzo. Como resume su propia madre en el documental: “Ese niño no se rinde nunca”.
La emotiva visita de Martín Rangel, abuelo del Tala
Antes del partido, Raúl Rangel recibió una visita muy especial en el Estadio Akron. Martín Rangel, su abuelo, acudió al inmueble para acompañarlo en una noche que terminaría siendo inolvidable. La historia tiene un significado aún mayor al recordar que ambos compartieron años difíciles durante la infancia del portero, cuando trabajaban juntos vendiendo cocos para ayudar a la economía familiar. Décadas después, el abuelo pudo verlo convertirse en una de las figuras de México en una Copa del Mundo.
La actuación de Raúl Rangel ante Corea del Sur
Más allá de la espectacular doble atajada que sostuvo la victoria de México en los minutos finales, Raúl Rangel también dejó números muy destacados. Según el informe oficial de FIFA, el portero de Chivas registró nueve recuperaciones de balón, la cifra más alta de toda la Selección Mexicana, incluso por encima de Edson Álvarez, quien lideró a los jugadores de campo con seis. Además, el Tala participó activamente en la salida de balón de México. El informe de FIFA le acreditó 18 acciones exitosas para superar líneas de presión rivales con sus pases, la tercera mejor cifra de toda la Selección, solamente por detrás de Edson Álvarez y Jesús Gallardo.
- 90 minutos
- 2 atajadas
- 2/2 salidas
- 0.76 goles evitados
- 19/31 pases precisos (61%)
- 1° en recuperaciones (9)
- 3° en rupturas de líneas
El mensaje de Santiago Giménez para el Tala Rangel
La actuación del guardameta rojiblanco también generó reacciones entre sus compañeros de Selección. Uno de ellos fue Santiago Giménez, quien ingresó durante la segunda mitad y posteriormente compartió una historia en Instagram con una imagen de la atajada difundida por FIFA. “Qué locura, hermano; atajadón”, escribió el delantero mexicano para felicitar a Rangel después de una de las acciones más importantes del encuentro.
